El vocablo de “Inocentes” rememora el pasaje bíblico de la degollación de los Santos Inocentes, celebrados cada 28 de diciembre. Su principal función es la colaborar con las recaudaciones utilizando el ingenio para conseguir limosnas, y es a ellos que se les debe la organización de baile de pujas, acompañados por músicos.

Hoy, a parte de de amenizar los bailes de San Antón, del Santo Ángel y de las Ánimas, la cuadrilla de “inocentes” de la Puebla sigue liderando el papel de dinamizadores de estos festejos, cuestionando en todo momento la autoridad establecida en el ámbito mora y político local, y desencadenando más de una carcajada entre el público.